AMPLIACIÓN DE LOCAL PARA USO DE VIVIENDA
Ubicación: Calle La Gloria, esquina con Calle Zinc 16. Huercal de Almería
Cliente: Privado
Año finalización: 2024
Superficie Construida inicial (uso cafetería): 150,11 m2. Planta Baja.
Superficie Construida total (Uso global vivienda): 278,77 m2. Planta baja, Primera y Casetón.

ACTUACIÓN
La actuación amplía un conocido Café-Bar de Huercal de Almería para dotarlo de un uso global de vivienda unifamiliar.
El programa transforma lo que hasta entonces había tenido un uso hostelero en cochera, aseo, salón secundario para eventos familiares puntuales y accesos, uno de los cuales es independiente para esta sala.


Con la premisa de un funcionamiento cómodo toda la actividad principal se desarrolla en una única planta, en este caso la superior que, en el mismo nivel cuenta con la zona de día y la zona de noche. Prevalece la luz y espacios abiertos frente a un programa de necesidades de estancias de grandes dimensiones.
A partir de aquí la fachada renuncia a ritmos tradicionales, generando en la planta alta recortes continuos con huecos que se abren de forma estratégica para, en algunos casos buscar la mirada, la bocanada hacia la zona norte, de mayor oxígeno en la trama urbana. Y luego cerrarse, proteger de vistas y tamizar la luz natural del gran ventanal al que abre el salón- cocina.


Este enfoque nos lleva a tratar la cubierta, con uso recreativo de piscina y barbacoa, como una tercera fachada cuyos huecos generan patios funcionales de luces, reposo y ventilación. El mayor de ellos, terraza en esquina, protegido de los edificios del este en calle Zinc, se abre al norte y provoca una luminosa continuidad con el salón-cocina, al tiempo que cuenta con un acceso desde el despacho para permitir circulaciones de día y descanso más directas. El segundo da servicio a la cocina y su muro de fachada se recorta para permitir una mirada a la calle. El tercero ilumina el desembarco y arranque de la escalera, conecta con el dormitorio
principal y ejerce función de lavado y tendido de ropa.
La fachada de planta baja se recupera con una visión sincera y económica. Los paramentos, aislados por el interior, se despojan en fachada del revestimiento artificial de fibra que lo cubría como reclamo estético del negocio que fue en su día. Una vez retirado este elemento queda al descubierto el sistema constructivo original. El proyecto lo muestra, lo sella con resina y barniz y tapa las imperfecciones y daños con una chapa metálica que se convierte en zócalo y reconoce
los accesos, permitiendo mantener las carpinterías existentes.
La comunicación entre los distintos niveles es directa con una escalera de chapa plegada en su tramo de mayor longitud, permitiendo que el primer tramo de obra desde planta primera a cubierta, quede integrado visualmente en el conjunto de salón-cocina. Originalmente, existía una losa de escalera como previsión de una futura (actual) ampliación que el proyecto recupera.












