Vita Veta
En una ciudad donde los showrooms suelen resolverse como catálogos tridimensionales, este espacio decide operar desde otra lógica: deja de exhibir producto para construir experiencia.

La madera ya no se ordena en muestrarios fragmentados; se emancipa del formato comercial y se convierte en Vita Veta, una colección de más de cien tonos y acabados que despliega el espectro cromático del material desde su estado más crudo hasta superficies intervenidas con tintes, cepillados y lacas satinadas.

Aquí, la narrativa espacial no parte del objeto, sino de la escala.













































